Categorías: Relatos
 
Etiquetas: opinión
 
 

Pablo Benito para DeSantaFe – Lo vivido en la ciudad de Santa Fe, el lunes 31 de mayo por la madrugada, puede ser sometido a juicio de valor sobre conductas sociales – en algún coloquio y dentro de unos años. Lo que no puede, ni debe repetirse es, esa misma foto, el viernes próximo.  
Las razones para que «no ocurra» lo que ocurrió, son clasificables enumerables y hasta factible de sistematizarse como política de Estado. Lo que no encuentra -siquiera una- razón esgrimible (confesable) es que el show continúe como si nada. O como si fuese todo.

 

Razón epidemiológica 

Quien suscribe, lejos está de conocer un campo científico que le es ajeno. Como periodista, si, se puede trabajar con las razones esgrimidas, en estos 15 meses, por especialistas y reproducida por millones de mensajes oficiales hasta el -real- cansancio: Uso de barbijo, distancia de dos metros, lavarse las manos y evitar la circulación.  Evitar circulación al punto de que el mismísimo día del festejo popular, lunes 31 de mayo, fue el post cierre total de actividades «no esenciales» con prohibición para circular y aplicación del artículo 205 del C.Pen, que impone penas de hasta 6 años de prisión, a quien viole el decreto presidencial restrictivo.

Si lo que dijo, hasta ahora, no fue un vil engaño para mantener el control social y «soltarlo» desde la centralidad del Estado, en cabeza del propio presidente, para casos «especiales» como el velorio de Maradona, el del ministro de Transporte o el show de pasiones futboleras «que debe seguir», lo menos que podría hacerse, en vías de no subestimar la inteligencia popular, es suspender el partido Colón – Racing. Priorizando el fixture que marcan las muertes de nuestra región, al que determina AFA, Conmebol o Fifa en su mercantilización.

Lo menos que podría hacerse, en vías de no subestimar la inteligencia popular, es suspender el partido Colón – Racing. Priorizando el fixture que marcan las muertes de nuestra región, al que determina AFA, Conmebol o Fifa en su mercantilización.

Razón humanista 

Resulta lastimoso imaginar, a los agentes de salud, mirando la tv y rogando que la pelotita no entre, porque eso podría significar elegir entre quien vive y quien muere, en una UTI desbordada. Aún a sabiendas que, el resultado contrario, puede terminar, con lo mismo, pero en Avellaneda. Este escenario, innecesario, configura una demencial crueldad y goce con la muerte absolutamente patológico.

La empatía con familiares de víctimas fatales o con quienes se encuentran peleándola. La falta de respeto con aquellos que no han podido, por protocolo, ver a sus seres queridos en su último adiós y los que no pudieron darlo.

Es suficiente para que usted sea coherente, honrarlos y cuidarlos un necesario duelo social suspendiendo, unas semanas, la realización del evento convocante – tal como lo hace con las clase- como mensaje inequívoco de respeto por la vida y también por las muertes.

Razón cultural 

Desde el Estado, desde el gobierno de ese Estado, establecer un orden de prioridades como mensaje cívico y político de lo que debe ser y también parecer.
No es pasiva la decisión de cerrar escuelas, clubes, espacios de recreación y educación del físico en el que el ciudadano, sobre todo la gurisada, hace, juega, interactúa y habilitar el circo para espectadores. El mensaje es claro: No sos protagonista, pero si consumidor de las pasiones. No podés jugar, pero si ver adultos con pantalones cortos hacer lo que a vos se te tiene prohibido. No podés abrazarte con tus amigos, ni ahora ni cuando ibas a la escuela, pero si lo pueden hacerlo otros porque son «buenos en lo que hacen”. Acomodate, acostumbrate a que tu acceso a la emoción sea vía una pantalla como testigo de lo que «otro» hace.

Escuchaste a papá y mamá explicarte que no podés hacer una pijamada porque dice el Intendente, que dice el Gobernador, que dice el presidente, que dicen los presidentes del mundo, que  sos vehículo de contagio de la muerte de, por ejemplo, tus abuelos. Pero ahora lo que dijo el Intendente, que dice el Gobernador, que dijo el presidente, es que “da igual” y no importa.

Se trata de salir, gritar, juntarse, porque un grupo de muchachos, grandes, hicieron algo con lo que vos no tuviste nada que ver, pero te tiene que alegrar, porque de eso se trata… de vivir la vida de otro y siquiera honrar las muertes propias.

Razón de la credibilidad como certidumbre. 

» Si el dilema es la economía o la vida, yo elijo la vida. Después veremos cómo ordenar la economía” (Alberto Fernández, 23 de marzo de 2020)» ¿Aplica para un partido de Fútbol? o «Es evidente que, solo reduciendo la circulación y el contacto humano, vamos a poder bajar el número de casos» ¿Desaparece cuando se vuelve «pasión popular»?  “La presencialidad escolar es jugar con fuego y lo que lamento es que el fuego va a quemar a la gente, a los argentinos y a las argentinas» ¿La presencialidad escolar es la cancha en donde se juegan las elecciones 2021 y se juega «pisadita» para elegir equipo? ¿El fuego de la movilidad y saliva que genera la falta de pasión – o pasión futbolera- enfría?

Cómo creerle, señor presidente, si en las semanas pasadas suspendió el fútbol profesional del torneo local, pero no el internacional ¿Somos soberanos ante otros Estados, pero no ante Conmebol y FIFA? ¿Se le puede aplicar a usted el 205 del CPen. o es sólo para la gilada?

Si es cierto lo que dice. Si es verdad que el recorte de libertades, por usted decretado, es cuestión de vida o muertes. Si no usó como terror retórico su discurso de colapso sanitario inminente. Si no miente acerca de las cláusulas confidenciales de contrato de vacunas – vaya a saber porque la salud pública se somete a secreto- y las cantidades de provisiones responden a incumplimientos y no al «timing electoral».

Sobran razones

Si es usted un jefe de Estado responsable, empático con el pueblo y los testículos lo tiene entre las piernas y no de moño por el miedo. Suspenda la final Colón – Racing y sea coherente con su discurso.

No es AMBA ni CABA, es una ciudad de apenas 500.000 habitantes del interior del país, pero lamentablemente y ante la realidad, es esa decisión la que salva o quita vidas, además de generar el error no forzado, suyo, de promover la desobediencia civil generando las condiciones para que nadie tome en serio su investidura.

Suspenda la final usted. Lidere a nuestra sociedad en esta. Sea y parezca coherente con su propio discurso. Ya perdió autoridad para hacer viral #QuedateEnCasa, quizás esté a tiempo de recuperar ascendencia sobre el pueblo y recobrar crédito dejando para mañana lo que es un crimen hacer hoy.

 

 
 

La historia, en tu email

Suscribite y empezá a recibir nuestras actualizaciónes en tu email